miércoles, 2 de noviembre de 2016

Primeros detalles del análisis del sepulcro de nuestro Señor Jesucristo


Por primera vez en más de dos siglos, fue reabierto el Santo Sepulcro, lugar donde -según la tradición- fue colocado el cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo después de la crucifixión. La losa sepulcral de mármol fue removida durante tres días, en el contexto de los trabajos de restauración que se están llevando a cabo en el interior de la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. 

El Padre Samuel Aghoya, responsable de la Iglesia Apóstolica Armenia en el lugar santo, habla de un evento «excepcional», pues la última apertura fue realizada en 1810. Y, yendo más atrás en el tiempo, habría sólo una apertura más que fuera realizada en 1555.

El revestimiento de mármol fue retirado del Santo Sepulcro el pasado 26 de octubre. En un primer momento el equipo de restauración de la Universidad Técnica Nacional de Atenas descubrió la primera capa del material de relleno que se encontraba debajo.

Luego, durante un trabajo continuo de 60 horas, fue revelada otra losa de mármol con una cruz esculpida en su superficie. Para la noche de 28 de octubre, justo unas horas antes de volver a sellar la tumba los científicos descubrieron que la plataforma funeraria de cal en la que, supuestamente, fue sepultado Nuestro Señor Jesucristo está intacta.

"Estoy absolutamente deslumbrado. Mis rodillas temblaban un poco porque no esperaba esto", dijo Fredrik Hiebert, uno de los arqueólogos, añadiendo que podría tratarse de "una prueba visible de que la tumba no ha sido desplazada durante todo tiempo, algo que científicos e historiadores se preguntaban hace décadas".

"Es el Santo Sepulcro que ha sido venerado durante siglos pero que solo ahora se puede ver de verdad", dijo la jefa y supervisora de la investigación Antonia Moropoulou.

El arqueólogo Martin Biddle, autor de un estudio sobre la historia del sepulcro publicado en 1999, considera que la única forma de averiguar si es el verdadero lugar de la sepultura de Cristo, o de, al menos, saber por qué lo cree así la gente, pasa por revisar minuciosamente los datos obtenidos a la hora de revelar la plataforma funeraria y las paredes de la cueva y prestar la atención particular a los rastros de los grafitis en las paredes.

Otro de los arqueólogos destaca que hay otras tumbas en la zona que son de suma importancia porque están marcadas con cruces e inscripciones pintadas o esculpidas en la superficie de las piedras. "Sabemos que hay por lo menos media docena de otras tumbas de piedra debajo de varias partes de la iglesia. ¿Por qué el obispo Eusebius identificó esta como la de Cristo? No lo dice y no lo sabemos. Yo no creo que Eusebius se haya equivocado porque fue un investigador muy bueno y por eso, probablemente, existe la evidencia y solo hay que buscarla".

El grupo de la Universidad Técnica Nacional de Atenas continuará la restauración del Edículo durante al menos cinco meses sucesivos para reforzar, limpiar y documentar cada milímetro del santuario. De esa forma proporcionarán la información necesaria a los investigadores que luego, durante años, examinarán el origen y la historia de uno de los lugares más sagrados del mundo.


Fuente: Jesús Cano Moreno