martes, 29 de noviembre de 2016

"El origen de la diócesis de León y Astorga. La basílica de Marialba". Resumen de la conferencia de Siro Sanz García en el Instituto Bíblico y Oriental de Cistierna (León, Castilla y León)



Indagar en el origen del cristianismo en el solar de los antiguos astures y cántabros viene justificado por la propia labor que interesa y realiza el Instituto Bíblico y Oriental en la Montaña de Riaño. Desde hace años el IBO indaga, investiga, araña el pasado y las lenguas antiguas para hacernos ver que somos un eslabón más de una cadena de trasmisión que nos lleva al Oriente Mesopotámico. Ese fecundo pasado cultural y espiritual está resumido en la Biblia. Por lo tanto indagar en el origen de la Iglesia de León-Astorga es conocer un poco como ha sido esa trasmisión hasta hoy día, de donde vienen nuestras creencias y cómo se establecieron en el solar de la Gallaecia Romana.

Equivocadamente se pensaba que cántabros  y astures aún eran paganos en el siglo IV y V, basando este presupuesto en la lápida dedicada al dios Erudino, monumento hallado en lo alto del monte Dobra, en las cercanías de Torrelavega. Investigadores celtíberos la dataron entre los siglo IV-V. Estudiada años más tarde  por un especialista inglés, concluyo que la lectura era incorrecta y había que retrasar la data al siglo II.

Una de las primeras noticias históricas, auténtica y contrastada, sobre la existencia de cristianos en León es la carta sinodal de S. Cipriano de Cartago, dirigida en el año 254 “al presbítero Félix” y a las personas que residen en ad Legionem et Asturicae, esto es junto a León y Astorga, y al diácono Elio y  la comunidad de Mérida. Por dicha carta sabemos que Basílides, obispo de  León y Astorga, y Marcial, obispo de Mérida, habían apostatado durante la persecución de Decio en el año 250 por lo que fueron declarados libeláticos, siendo apartados por sus respectivas comunidades por considerarlos indignos. La disputa parece un claro antecedente, un anuncio de lo que será la doctrina Donatista a principios del siglo IV (311), según la cual solo los sacerdotes dignos pueden consagrar: los sacerdotes que no han apostatado. Basílides viajó a Roma para recurrir ante el Papa Esteban I (254.257) y consiguió que el Papa lo repusiese en su sede, y lo mismo hizo Marcial de Mérida. Ante esta situación las comunidades León-Astorga y Mérida se dirigieron al Norte de África, a Cartago, sede dirigida por S. Cipriano. La respuesta de San Cipriano, tras reunirse y debatir la cuestión en un sínodo de 36 obispos, es que las comunidades de León-Astorga y Mérida no admitiesen a los obispos libeláticos Basilides y Marcial, pues habían sido depuestos legalmente. 

La carta de S. Cipriano de Cartago es la primera noticia, la primera información histórica sobre los pasos iniciales del cristianismo en el Noroeste Hispano. Y plantea también interrogantes como la existencia de una diócesis dúplice compuesta por León-Astorga, tema investigado desde el siglo XVIII por autores como el P. Florez. La cuestión del lugar se resolvió con el descubrimiento hace unos años de la 'cannaba Ad Legionem', una comunidad extramuros del campamento romano a la altura de Puente Castro, compuesta por la población civil que vivía y se relacionaba con los militares. Es claro que el origen del cristianismo leonés es militar, actuando algunos legionarios como apóstoles de la nueva religión. El núcleo vadiniense de Crémenes, con algunas lápidas militares, y la calzada del Esla o Vía Saliámica nos sugieren el mismo origen y tiempo para la conversión de los clanes vadinienses a la nueva fe. 

Muestra de la pujanza del cristianismo en León es la basílica de Marialba de la Ribera, un palimpsesto ya leído por los alemanes Hauschild y Schlunk en 1967, releído absurdamente otra vez en 2005 por celtíberos que no aportaron nada interesante, sobre todo si tenemos en cuenta que la excavación alemana ya había resuelto todo lo relacionado con edificio tan notable. La basílica de Marialba, situada a unos siete kilómetros de León y próxima a los restos arqueológicos de Ad Legionem,  explica la génesis, el origen y procedencia del cristianismo en el Noroeste Hispano. 

Cuando se llega al pueblo de Marialba de la Ribera, ni un cartel o señal nos puede guiar hasta su ubicación, ya en el lugar las ruinas monumentales aguantan con dignidad de siglos el abandono por parte de las autoridades que tienen potestad en la materia y el olvido absoluto de aquellos que por profesar la religión cristiana deberían verse impelidos a conservar y presentar adecuadamente esta reliquia del pasado cristiano. Un edifico en el cual seguramente, antes de partir para Tierra Santa en el Oriente, oraron personajes tan interesantes como la moja Egeria y Toribio de Astorga.

P. Siro Sanz


Fuente: http://exsurgecistierna.blogspot.com