viernes, 13 de octubre de 2017

13/10 - Santos Fausto, Jenaro y Marcial, Mártires


El 13 de octubre son mencionados en el Martirologio: “En Córdoba, de al-Andalus, el suplicio de los santos mártires Fausto, Jenaro y Marcial, los cuales, atormentados primero en el ecúleo, raídas las cejas y arrancados los dientes, cortadas las orejas y la nariz, en el suplicio del fuego consumaron por fin el martirio”.

Estos datos que cita el Martirologio están tomados de las antiguas Actas que Riunhart da por aceptables, y desde luego, si las comparamos con otras, los datos que aportan les dan una gran verosimilitud, además porque presentan la relación entre los mártires y el gobernador, no como un interrogatorio “dulzón”, sino de manera áspera y muy poco cortés. Según estas Actas, fueron los propios mártires los que se presentaron ante el presidente Eugenio y, estando en Córdoba, bien parece que pudiera ser cierto, porque ya hemos hablado en alguna que otra ocasión de las actitudes de los mártires mozárabes del siglo IX. No se sabe el año exacto del martirio, pero sí que fue en tiempos de Diocleciano, y por supuesto no existe ningún dato que nos haga sospechar que fueron soldados romanos hijos del centurión San Marcelo.

Prudencio, en su “Peristephanon”, no menciona por sus nombres a estos mártires, pero parece ser cierto que las famosas “tres coronas” de las que habla se refieren a ellos: 
“Afra Cartago tua promet ossa,
 Ore facundo, Cypriane doctor;
 Corduba Acisclum dabit, et Zoellum, tresque coronas”
. Prudencio en este himno está diciendo que “Cartago tiene los huesos de San Cipriano y que Córdoba, tiene los de Acisclo, Zoilo y los de las tres coronas”. Como podemos comprobar, su culto es antiquísimo (finales del siglo IV-principios del siglo V).

En muchos martirologios sus nombres e incluso el número de ellos se copiaron de manera incorrecta, pero existe una inscripción del siglo VI bajo el nombre de “dominorum trium”, por lo que los hagiógrafos dan por cierto que fueron tres y que estos son sus verdaderos nombres. San Eulogio hace también mención de ellos en sus escritos diciendo que en Córdoba existía una basílica a ellos intitulada.

Sus reliquias se encuentran actualmente en la preciosa urna de plata que guarda los restos de los mártires de Córdoba y que se conserva en la parroquia cordobesa de San Pedro.


Fuente: www.preguntasantoral.com