miércoles, 14 de septiembre de 2016

"Historia eclesiástica". Eusebio de Cesarea


¿Qué sucedió realmente tras la muerte de los apóstoles, testigos privilegiados de Jesucristo? ¿Cómo afrontó el cristianismo la cultura grecorromana? ¿Cuál fue el alcance y significado de las persecuciones? ¿Qué supuso la conversión de Constantino para la Iglesia?

Salvo los túneles de las catacumbas, las reliquias y algunos documentos sueltos, poco nos quedaría para poder conocer e investigar con exactitud los avatares del cristianismo primitivo de forma ordenada, con toda riqueza de detalles, de no haber sido porque la Providencia de Dios levantó, como hace siempre, el hombre adecuado en el momento preciso: Eusebio de Cesarea, considerado «el Padre de la Historia de la Iglesia».

Aunque se desconoce con exactitud su procedencia (su nacimiento se calcula alrededor del año 255 d.C), las primeras referencias que tenemos de el lo colocan en Cesarea (de aquí el apodo que se añade a su nombre), ocupado en las tareas pastorales. Era un hombre amante de los libros, y uno de sus objetivos principales fue ampliar y enriquecer la importante biblioteca que había fundado Origenes en esta ciudad que tenía ya cerca de ¡30.000 volúmenes!, y que fue puesta bajo su cuidado.

Eusebio escribió numerosos libros de apologética, de doctrina y de geografía bíblica –como su famoso «Onomasticón», en el cual hace una relación ordenada de los principales lugares de Palestina y los identifica. Pero su obra magna fue la conocida Historia Eclesiástica, que le consagró como el primer historiador cristiano. La mayor parte de los documentos de patrística, –crónicas y obras apologéticas, escritas durante los 250 primeros años de existencia de la Iglesia para tratar de defenderse de las persecuciones imperiales y contener el avance de herejías nacientes– se hubieran perdido en medio de la situación adversa en que las comunidades cristianas luchaban por sobrevivir, de no haber sido porqué, Eusebio, se dedicó ha realizar un recuento de ellos y a escribir un relato ordenado de los acontecimientos de la Iglesia Primitiva, desde los tiempos de Cristo hasta la época de Constantino.

El propio Eusebio nos explica el plan y propósito de su obra con estas palabras:

«Me he propuesto redactar las sucesiones de los santos apóstoles desde nuestro Salvador hasta nuestros días; cuantos y cuan grandes fueron los acontecimientos que tuvieron lugar según la historia de la Iglesia y quienes fueron distinguidos en su gobierno y dirección en las comunidades mas notables…añadiré a todo esto los incidentes que sobrevinieron a todo el pueblo judío desde el momento de su complot contra nuestro Salvador, y también de los paganos que lucharon contra la palabra divina así como la grandeza de los que en su tiempo atravesaron el martirio. Por tanto daré comienzo a esta obra partiendo de la dispensación de nuestro Salvador y Señor Jesús, el Cristo de Dios…pues quién pretenda redactar los origenes de la historia eclesiástica será necesario que empiece con la primera dispensación de Cristo mismo, ya que de El tenemos el honor de recibir su nombre…así pues, pedimos a Dios su dirección y la ayuda del poder del Señor…ya que hasta el momento presente somos los primeros en entrar en esta labor como intentando seguir un sendero desierto y sin hollar…»

Impresiona pensar que estas palabras fueron escritas por Eusebio apenas tres siglos después de la muerte de Cristo, en una epoca en la que la sangre de los mártires estaba tierna aún en circos y cárceles imperiales.

Eusebio, estructura su obra en diez «libros» o partes principales de la siguiente forma:

Libro I.- Haciendo honor a su propósito expresado en el prólogo, empieza estudiando la persona de Cristo y su vida en la tierra. Pero no repite lo que ya conocemos por la pluma de los evangelistas, sino que añade toda una serie de importantísimos e interesantísimos detalles y tradiciones históricas, como pueda ser, por ejemplo, el famoso relato acerca del soberano de Edesa, el Rey Abgaro y la carta que este escribió a Jesús.

Libro II.- Habla de la vida de los apóstoles después de la ascensión de Cristo y de como la Palabra recorrió todos los rincones del mundo en breve tiempo. De nuevo aporta datos curiosísimos, como el hecho de que el emperador Tiberio, turbado ante la noticia de la resurrección de Cristo, la expuso al senado romano y propuso su divinización.

Libro III.- Hace referencia al sitio se Jerusalém, y la dispersión de los judíos; los primeros escritos apostólicos y las primeras persecuciones. Cuenta sobre la vida y el destierro de Juan a Patmos, los primeros dirigentes de las iglesias de Alejandría, Antioquía y Roma y las primeras herejías. Un capitulo muy interesante de este libro es el 30, en el que Eusebio, tratando de atajar, quizás, los primeros atisbos del celibato, hace referencia y demuestra el matrimonio de los apóstoles.

Libro IV.- Cuenta la situación de la Iglesia en tiempos de los emperadores Trajano, Adriano y Antonino.Los obispos de Jerusalén, Antioquía y Roma. Escritores eclesiásticos de la época. Martirios de Justino y de Policarpo.

Libro V.- Se centra principalmente en Ireneo y el evangelio en la Galia. (Francia). Los mártires y las herejías de la epoca. No por ello deja de citar un sin fin de tradiciones y acontecimientos curiosos como el de los soldados cristianos de la legión romana llamada Melitene, que se arrodillaron a orar en pleno campo de batalla.

Libro VI.- Empieza con la persecución en tiempos del emperador Séptimo Severo y gira básicamente alrededor de Orígenes y Clemente de Alejandría. Resultan muy interesantes las referencias a la formación del Canon de la Escritura; como Origenes defendía para el A.T. el los ventidós libros de los hebreos, rechazando Macabeos y otros. O su defensa de la Epístola a los Hebreos, como escrita por Pablo.

Libro VII.- Persecuciones en tiempos del emperador Decio. Controversias acerca de la autenticidad del Apocalipsis de Juan. Tendencia a enaltecer el Obispado de Roma por encima de todos los demás. El cisma Novaciano. Ataques contra los que se oponían a Roma y se enfrentaron al Obispo de Roma por su prepotencia creciente y su discrepancia en la práctica de la administración del bautismo.

Libro VIII.- Sintetiza la historia de los mártires narrando muchos detalles de los tormentos que sufrían. Explica como el evangelio había llegado, en tiempos del emperador Valerio, hasta las mas altas esferas del Imperio. Termina transcribiendo el Edicto de Galerio en favor de los cristianos.

Libro IX.- Cuenta de las violaciones del edicto imperial y las persecuciones de Diocleciano y Maximino Daza en los propios días de Eusebio. Marcha sobre Roma, conversión de Constantino y Edicto de Milán.

Libro X.- Termina Eusebio su obra describiendo la nueva situación de la Iglesia en tiempos de Constantino. Transcribe copias de las ordenes imperiales referentes a los cristianos. Victoria final de Constantino. Inauguración del templo de Tiro, aparición de las primeras imágenes en las iglesias y paganización del cristianismo.


Fuente: www.clie.es