martes, 27 de septiembre de 2016

27/09 - Santos Adolfo y Juan, Mártires


Hermanos sevillanos martirizados en Córdoba.

Su padre era un noble musulmán y su madre, Artemia, era cristiana. Entre ellos había buena convivencia aunque profesaban religiones distintas, pero los hijos eran musulmanes, condición impuesta por el marido. Cuando murió su marido, ella con sus hijos Adolfo y Juan y su hija Aurea se fueron a Córdoba porque allí había más tolerancia con los cristianos que en Sevilla.

Y es precisamente en Córdoba donde los dos hermanos se convierten al cristianismo y son denunciados por sus parientes paternos ante el califa Abd-el-Rhaman II. Por eso, fueron arrestados y condenados, sufriendo el martirio el día 27 de septiembre del año 824, al inicio del reinado de este califa y antes de iniciarse la persecución contra los mozárabes del año 850.

Su madre entró en el convento de Cuteclara, llegando a ser su abadesa, y su hermana Áurea, siguiendo el ejemplo de sus hermanos, abrazó también la fe en Cristo y entró en el monasterio de su madre. Áurea fue también martirizada el día 10 de julio del año 856.

Los cuerpos de Adolfo y Juan fueron sepultados en la iglesia de San Cipriano de Córdoba, y allí, en el año 858, fueron visitados por Usuardo, el autor de uno de los martirologios antiguos más famosos. Fue precisamente Usuardo el que los introdujo en su martirologio, y de éste pasó al Martirologio Romano. El abad Speraindeo ("Espera en Dios"), que era contemporáneo de los dos hermanos y maestro de San Eulogio, escribió la vida de estos mártires, pero este documento se ha perdido.


Fuente: Preguntasantoral