lunes, 8 de agosto de 2016

La Semana Santa sevillana vista por los miembros de otras religiones


Vivimos tiempos en los que es muy fácil que en nuestro país se planteen dilemas sobre las tradiciones, que adquieren en ocasiones tintes dramáticos y muy extremistas, como ocurre por ejemplo con la tauromaquia. Algo parecido hemos vivido a veces –nunca aún con la suficiente intensidad– en relación a la Semana Santa, un mundo que, al menos en Sevilla, se nos antoja intocable. Sin embargo, llegados los días grandes no faltan las polémicas entre partidarios y detractores.

Lo lógico sería pensar que, si aquí en casa tenemos tan virulentos debates sobre esta tradición, cómo sería el asunto si lo habláramos con alguien, no ya extranjero, sino que profesara nada menos que otra religión que no sea la católica romana con la que sacamos los pasos a la calle. Sin embargo, la respuesta es respeto. Eso hemos encontrado al hablar de cofradías con estos otros sevillanos.

[...] A una distancia [...] corta ve estas cosas el padre Pablo, natural de Sevilla y sacerdote de la Iglesia Ortodoxa [...], cuyo templo en nuestra ciudad está en la calle Doctor Relimpio, muy cerca de donde sale la Trinidad.

«Me encanta ir a ver esa cofradía, es una preciosidad, pero ¡tengo que dejar pasar de largo el primer paso!», comenta con una sonrisa. «Nuestra doctrina nos prohíbe representar a Dios y al Espíritu Santo», aduce el padre Pablo, en referencia al paso del Sagrado Decreto que saca la hermandad del Sábado Santo. Por lo demás, dice, no tiene ningún problema, «al contrario, me gusta».

Confiesa que su imagen favorita es la Virgen del Valle y que muchos componentes de su feligresía adornan sus balcones al paso de las cofradías. «Tenemos una familia que vive en Bustos Tavera y que no se pierden un año la entrada de la Mortaja». «Muchos somos nacidos aquí y nuestras tradiciones no hay quien nos las quite», remata.

Es sabido que los cristianos ortodoxos, aunque lucen y veneran sus iconos, no los adoran. [...] El padre Pablo se acuerda de ciertas semejanzas: «En el día de la teofanía (7 de enero) y el Sábado (Santo) de Pascua salimos a la calle en procesión, con cruz de guía e incienso incluidos, pero sin llevar ninguna imagen».

En cuanto a la relación de las hermandades con otras religiones, el único punto de encuentro que se da es precisamente con la fe ortodoxa. En estos meses tenemos en nuestra ciudad a los niños bielorrusos, que vienen a Sevilla cada año a sanarse de sus problemas de salud heredados de la catástrofe de Chernóbil. Siempre que vienen, las parroquias que les dan la bienvenida invitan a algún sacerdote ortodoxo, pues es esta la religión que profesan las familias de estos niños. «Este año y el anterior nos invitó el párroco del Cachorro. Siempre son muy amables con nosotros», detalla el padre Pablo.


Adaptación propia