sábado, 16 de julio de 2016

Un español se incorpora al Comité Científico del Centro Internacional de Sindonología de Turín (Italia)


Alfonso Sánchez Hermosilla, forense del Instituto de Medicina Legal y cofrade marrajo, se incorpora como asesor científico a la institución italiana con la misión de cribar las informaciones que circulan sobre la Sábana Santa. “Hay algunas ciertas, pero también bastantes que aparecen son mentira sobre mentira”, expresa respecta a su nueva misión de contener los bulos que hay sobre este asunto.

Sánchez Hermosilla, director del equipo de investigación del Centro Español de Sindonología (CES), venía colaborando con el Comité Científico del Centro Internacional de Sindonología de Turín (Italia), pero ahora la relación ya es plena al incoporarse como asesor científico, “lo que conlleva una mayor responsabilidad”, indica a este diario el cartagenero, quien explica que una de sus misiones será controlar la veracidad de las informaciones y leyendas que circulan en torno a la Sábana Santa. “Hay muy gente que escribe artículos sin conocimiento de causa, aunque sus artículos aparezcan bien estructurados y los hayan elaborado y difundido con buena intención. También circulan los que lanzan algunos por mero afán de protagonismo u otros intereses. Hay quienes se lanzan sin paracaídas, apoyándose en otros artículos erróneos, por lo que es mentira sobre mentira y al final lo que queda es una gran trola”, indica este nuevo ‘policía de la Santa Sídone’, quien apunta que la mayoría de estas publicaciones “se concentran cada año en Cuaresma y en la Semana Santa”.

La web del Centro Internacional incluye un apartado que resalta como positivos unos artículos y critica otros, “pues la idea es que finalmente los que circulen sean los más veraces”. Hay que tener en cuenta que la sábado que envolvió el cuerpo yacente de Cristo llevan sin ser investigada desde 1978, “fue restaurada en el año 2002, pero entonces se indagó poco, no se aprovechó la ocasión para avanzar”. ¿Cuándo se volverán a investigar?, le preguntamos. “Ahora mismo no se sabe”, responde. Hay que apuntar que la Sábana Santa fue donada por la Casa Real de Saboya al papa Juan Pablo II, quien la entregó al Vaticano, siendo el Arzobispado de Turín el que se encarga de su mantenimiento.