viernes, 15 de julio de 2016

El CMI condena la violencia y hace un llamado a la oración y la acción tras la atrocidad de Niza (Francia)


El secretario general adjunto del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Georges Lemopoulos, ha hecho un llamado a la oración y los actos de solidaridad después del ataque mortal contra veraneantes en la ciudad del sur de Francia.

Según la agencia de noticias Agence France-Presse (AFP), aproximadamente 84 personas perdieron la vida y decenas más resultaron heridas en la ciudad turística del Mediterráneo cuando un camión pesado se abalanzó sistemáticamente contra la multitud de personas que se habían reunido para ver el espectáculo de fuegos artificiales en la fiesta nacional que conmemora la liberación de los prisioneros confinados en la cárcel de la Bastilla en París el 14 de julio de 1789.

Se informa de que el conductor ha muerto por disparos de la policía.

El presidente francés François Hollande, en un discurso televisado a la nación a las 3:30 horas de la madrugada del 15 de julio, reconoció que el incidente era probablemente un acto de terrorismo y ha prolongado otros tres meses el estado de emergencia, en vigor desde enero de 2015.

Hablando en nombre del CMI, Lemopoulos declaró: “Oramos por las víctimas y sus familias, y por todo el pueblo de Francia, como también hacen muchos cristianos y nuestros interlocutores de otras religiones mundiales”.

A lo que añadió: “El Día de la Bastilla es la gran fiesta de la libertad y el apoyo mutuo en Francia. Condenamos este ataque a seres humanos inocentes, y también a los valores de la justicia y la comunidad. El ataque se dirigió deliberadamente contra quienes celebraban la unidad nacional”.

“En este momento, se están investigando los motivos que hay detrás de esta injusticia”, prosiguió. “Sea cual sea el resultado de la investigación, es fundamental que se mantenga el espíritu de la unidad y que ninguna comunidad minoritaria pague por los crímenes de unos pocos”.

“Las personas de buena voluntad deben responder, y en el CMI nos comprometemos a tomar medidas positivas y directas como parte de la respuesta común a este brutal ataque”, dijo Lemopoulos. “Es un momento para orar, pero también para actuar como organizaciones religiosas en colaboración con los organismos estatales y seculares”.


Fuente: Consejo Mundial de las Iglesias