viernes, 11 de mayo de 2018

11/05 - Santos Isoapóstoles Cirilo y Metodio, iluminadores de los eslavos


Cirilo (su nombre laico era Constantino, 827-869) y Metodio (Miguel, 815-885) fueron dos hermanos de una familia hacendada de siete hijos de la ciudad de Tesalónica, en el Imperio bizantino: Constantino era el menor y Miguel, el mayor.

Se desconocen sus orígenes: una versión asegura que eran eslavos, otra dice que eran "protobúlgaros", es decir, búlgaros antiguos. Una tercera versión afirma que eran de origen griego. Fueran cuales fueran sus raíces, de lo que no cabe duda alguna es de que desde la infancia hablaban varias lenguas. En aquella época, Tesalónica era el centro cultural de Macedonia y una ciudad multicultural y multilingüe, donde, además del idioma griego, estaba muy difundido el idioma protoeslavo, aunque carecía de forma escrita.

Al llegar a la mayoría de edad, Miguel optó por la carrera militar, y alcanzó el puesto de estratega (general) de la provincia macedonia de Slavinia.

Mientras tanto, Constantino recibió clases de Filosofía, Geometría, Retórica, Astronomía y lenguas extranjeras. Al terminar sus estudios, recibió las órdenes y obtuvo un puesto de gran prestigio: custodio de la biblioteca de la catedral de Santa Sofía en Constantinopla. Sin embargo, al cabo de un tiempo prefirió retirarse y, al dejar el puesto, partió a uno de los monasterios de la costa del mar Negro. Las autoridades eclesiásticas no pudieron conformarse con tal decisión y pronto lo requirieron en Constantinopla. Le encomendaron las clases de Filosofía en la misma universidad donde había estudiado.

En 850 el emperador bizantino Miguel III envió a Constantino a Bulgaria en misión evangelizadora. En 851 se trasladó a Mileto, una ciudad griega de la costa occidental de Anatolia (en la actual provincia de Aydin, Turquía), para continuar ahí con la misma misión. Por su parte, Miguel dejó su carrera militar. En 856 un amigo de la familia que le había ayudado a obtener el puesto de general fue asesinado, y sus “aliados” fueron perseguidos. Para no arriesgar su vida, Miguel dejó el puesto y se ordenó monje. Se enclaustró en un monasterio en el monte Olimpo.

En 860 el rey de Bulgaria, Borís I, abrazó el cristianismo y se bautizó con el nombre de Miguel, y con ello empezó la segunda etapa de la misión búlgara de Constantino. Aquella vez ya estaba acompañado por su hermano mayor.

En 862, Cirilo y Metodio, apoyados por sus discípulos, compusieron un alfabeto que correspondía a los sonidos del habla eslava y tradujeron del griego numerosos textos religiosos.

Sin embargo, algunos expertos opinan que los apóstoles no pudieron contribuir tanto a la expansión del cristianismo en Bulgaría, y que tampoco compusieron el alfabeto en el territorio de ese país, dado que aquel tiempo estarían ya al cargo de la misión morava.

La misión en Moravia (región de la actual República Checa) nace a raíz de que en 862 el soberano moravo Rostislao enviase a sus embajadores al emperador bizantino, solicitando que les mandase maestros para que los instruyeran en su lengua natal en los dogmas del cristianismo, que profesaban ya en aquella época.

En Moravia Cirilo y Metodio siguieron traduciendo la literatura eclesiástica del griego al eslavo antiguo, enseñaron a los eslavos a leer y escribir, y oficiaron en esa lengua.

Tras la muerte de Cirilo el 14 de febrero de 869, Metodio prosiguió únicamente con la misión. Pero la situación política en la región cambió drásticamente. Llegó al poder un nuevo soberano, Esviatopolk, que, bajo la fuerte influencia del clero alemán, prohibió la liturgia en eslavo antiguo.

Metodio fue perseguido por el clero alemán latino y durante tres años incluso permaneció "recluido" en un monasterio.

Entre los años 881 y 883, Metodio residió en Constantinopla invitado por el emperador Basilio I, y después volvió a Moravia. Entre sus labores más destacadas de la época está la traducción al eslavo del Antiguo Testamento. Murió el 6 de abril de 885.