martes, 15 de marzo de 2016

I Foro Europeo One of Us


Más de 1.300 representantes de diferentes organizaciones se reunieron este sábado en el primer Foro Europeo One of Us para “devolver la defensa de la vida al centro del debate público”. El encuentro tuvo lugar en el Teatro Gaveau de París (Francia) en un ambiente distendido, según informaron sus organizadores en un comunicado.

En la inauguración de este evento, el presidente de One of Us, Jaime Mayor Oreja, destacó que “el debate de la vida no es cualquier debate” y que “el cambio está en la raíz de cada persona: el cambio empieza en uno mismo”.

Por su parte, el presidente de la Fundación Jérôme Lejeune, Jean-Marie Le Méné señaló que se sentía “muy contento y muy orgulloso” y agradeció a Mayor Oreja el gran impulso que ha dado a One Of Us.

Durante la reunión, Le Méné presentó a Jean-Frédéric Poisson, parlamentario francés del Partido Cristiano Demócrata, cuya presencia en el Foro describió como un hecho histórico e insólito: “un diputado, tomando la palabra para abrir una jornada de defensa de la vida”. En ese sentido, echó de menos que los gobernantes europeos se comprometan con uno de los derechos fundamentales de la persona: su dignidad y su derecho a la vida. Asimismo, presentó a Katalin Novak, ministra de Familia y Juventud de Hungría, y al ex ministro de Justicia español, Alberto Ruiz Gallardón.

Al anunciar la presencia de Gallardón, Le Méné dijo: “le doy las gracias por haber impulsado la reforma para limitar el aborto. Gracias por la valentía que ha sido capaz de demostrar”, y añadió: “entre todos estamos logrando unir fuerzas al servicio de la vida”.

En su intervención, el diputado francés Jean-Frédéric Poisson, explicó que los ataques a la vida son idénticos en todo el mundo y que, “en las reuniones con otros países sobre cómo poner solución, siempre nos quedábamos con la buena intención de unir nuestras fuerzas. Y de repente, esta mañana, nos encontramos aquí. Hoy es nuestra oportunidad para impulsar el cambio cultural para la defensa de la vida”.

La Federación One Of Us está en este camino: el apoyo a los discapacitados, los toxicómanos, las personas sin hogar, los mayores. “One of Us es la herramienta por antonomasia que permite ir cambiando la manera de ver las cosas, no solo sobre el embrión, sino sobre toda la dignidad humana”, afirmó Poisson. El parlamentario francés concluyó su intervención destacando que “la primera razón de ser de nuestras asociaciones es proteger a los débiles y, por esta razón, existen el Derecho y los políticos”.

Katalin Novak, ministra de Familia y Juventud de Hungría, habló de los avances que se han logrado en su país gracias a que los intereses de los ciudadanos y de los políticos son los mismos. En 2010, su partido consiguió introducir en la Constitución húngara un punto que dice que el ser humano tiene derecho a la vida y a la dignidad humana y hoy, seis años después, este partido político sigue gobernando. También se han impulsado políticas de ayuda a las familias que reflejan el aumento de los matrimonios, la disminución de los divorcios y la bajada del aborto en ese país. “Estoy muy orgullosa de estar aquí representando al gobierno húngaro. Todos debemos redescubrir los valores en los que nos sustentamos y defender a nuestros ciudadanos”.

La ministra húngara precisó que hay pequeñas organizaciones que ya no gritan porque piensan que lo obvio no necesita ser gritado. “Pero lo que se supone que es obvio no hay que dejarlo de lado: la familia es sustancia de la nación, cada niño es fuente de alegría, lo obvio como la vida y la dignidad humana hay que defenderlo siempre”. Y, añadió, “personalmente, me siento más orgullosa de ser madre de tres hijos, que de ser ministra”.

Ruíz Gallardón subió al escenario arropado por los aplausos de los asistentes y comenzó así su discurso: “Quiero comprometerme una vez más con esta causa que One Of Us lidera de una forma admirable. Os felicito por no hacer una reserva temeraria de la defensa de la vida y por realizarla en vuestra labor diaria y en vuestras conversaciones con los otros ciudadanos”.

El ex ministro español continúo diciendo que “muchos pueden pensar que hoy se ha reunido aquí un grupo de ideología conservadora, pero sois vosotros quienes defendéis la idea más moderna y progresista que ha existido: la defensa de la vida. Son los que no defienden la vida los que están anclados en el pasado, son ellos los que han perdido la confianza en el ser humano y lo que esta representa”.

Además, señaló que “el progresismo siempre se ha caracterizado por defender al débil frente al fuerte: la esclavitud, la mujer, las víctimas frente a los verdugos…, pero el pensamiento progresista se quebró cuando tenía que defender al más débil de los débiles, que es el no nacido. Por eso, la defensa de la vida está por encima de cualquier consideración y, sin vosotros, el más débil estaría desamparado”.

“Lo que está sucediendo hoy en París es la auténtica modernidad y el pensamiento más avanzado que actualmente existe en Europa”, afirmó Ruíz Gallardón, al tiempo que insistió en aclarar que la mujer no es culpable, es víctima de una violencia estructural que existe en nuestras sociedades. “La mujer es víctima de unas situaciones y legislaciones laborales que le obligan a elegir entre la maternidad o progresar laboralmente. Víctima de legislaciones que no establecen suficientes ayudas a las familias, a las mujeres que quieren ser madres. Es víctima de una sociedad que se desentiende de los auténticos derechos de la mujer”.

El ex ministro español prosiguió su intervención diciendo que debemos “introducir elementos positivos para que las mujeres no se vean arruinadas en su progreso de carácter laboral o familiar”. Algo positivo que se puede hacer, dijo, “es educar a las nuevas generaciones. Soy padre de cuatro hijos, y ahora también abuelo de un nieto, y estoy orgulloso de ver cómo los jóvenes han superado a nuestra generación, tienen nuevas inquietudes, son sensibles a los problemas del mundo: la ecología, las especies amenazadas… desde aquí invito a los jóvenes a ponerse detrás de la causa más importante: la defensa de la vida. Los jóvenes sois los que tenéis que decirnos a los mayores que hemos perdido el valor, lo que de verdad es importante para el ser humano”. Y concluyó diciendo que, en España, pese a que no se llevara a cabo la reforma de la ley del aborto “conseguimos abrir el debate, despertar conciencias. A raíz de esa batalla, muchos decidieron que, aunque no se había ganado, no se iba a dejar de luchar. El único fracaso en la defensa de la vida sería dejar de intentarlo: mientras sigamos intentándolo, algún día conseguiremos cambiar las mentalidades de los ciudadanos europeos en defensa de la vida”. “Europa es la cuna de la civilización, aquí nació el Derecho, la ética. Europa trasladó a todo el mundo las grandes conquistas de la humanidad. Por eso, Europa no puede pasar a ser la cuna de la cultura de la muerte. Tenemos que estar orgullosos de sentirnos europeos y ser los más modernos y avanzados. Eso solo se consigue defendiendo la vida”, enfatizó.

El conocido escritor Juan Manuel de Prada, que intervino en el panel “Maternidad subrogada, eugenesia, tráfico de gametos: el transhumanismo en marcha”, centró su discurso en lo que está detrás del apoyo intelectual y efectivo del aborto. Señaló que fue la ONU la que, a partir de la Segunda Guerra Mundial, empezó a probar varias tácticas antinatalistas que fracasaron debido a la corrupción como, por ejemplo, el dar dinero a los gobiernos para financiar el aborto o la medida del hijo único en China. Un objetivo importante, en su opinión, era este: “Hay que conseguir que la gente no tenga hijos, para pagarles menores salarios”.

Ante estos fracasos, las políticas contrarias a la vida se han introducido, con gran éxito, en Europa, pretendiendo el empoderamiento de la mujer por medio de convertirla “en soberana para impedir el nacimiento de los hijos”. De Prada dijo también que “todo esto está al servicio del dinero y la única forma de cambiarlo es a través de la política”. Los datos aportados previamente por la ministra húngara, Katalin Novak, avalan esta tesis. Así, el escritor español defendió que “los movimientos provida deben organizarse políticamente para promover las condiciones sociales y económicas que favorezcan la vida”. En este mismo sentido se pronunció la directora general de la Fundación española RedMadre, Amaya Azcona, presentando acciones concretas en defensa de la mujer.

Por su parte, el escritor y político francés, Philippe de Villiers, denunció que hay poderes económicos que “quieren hacer saltar la familia, que es un obstáculo para el consumo, en nombre del interés comercial”, proporcionando numerosos ejemplos concretos de deshumanización y destacando la labor del profesor Jérôme Lejeune quien “combatió durante toda su vida esta tendencia, viéndola venir: luchó contra la mercantilización del mundo” frente a la protección de la persona.

El día culminó con la entrega del Premio One of Us que se otorgó a Pattaramon Chanbua, una joven tailandesa cuya historia suscitó gran conmoción internacional en 2014: una pareja australiana la contrató como vientre de alquiler y resultó embarazada de gemelos, uno de ellos con Síndrome de Down. La pareja exigió abortar a ese bebé pero ella se negó. La pareja se llevó al niño sano y ella se quedó con el pequeño abandonado con discapacidad para cuidarlo y criarlo como hijo suyo.

Durante la velada de la entrega del Premio, se presentó la “Sinfonía por la Vida”, compuesta por un músico español y uno ruso, y promovida por la Orquesta Sinfónica y el coro de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.

Decálogo de la Federación One of Us

¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos?

1. Una Federación para el debate cultural. En la próxima década, el principal y el debate más importante que tendremos será de carácter cultural, sobre las raíces de nuestros valores, convicciones e instituciones, y espacialmente sobre aquellos más cercanos a la persona. Un debate sobre las raíces, sobre el concepto que tenemos de la persona.

2. Una Federación real, no virtual. La Federación es el resultado de una realidad social y nacional. Nuestra intención es profundizar en esta realidad. No somos un lobby, no queremos ser una realidad virtual. Nuestra voluntad y determinación se asienta en el hecho de que somos la suma de 28 realidades sociales y nacionales, con una presencia real en cada país.

3. Una Federación con una dimensión europea e internacional. No podemos ni queremos permanecer encerrados en nuestra ciudad, en nuestra región, en nuestra nación. Nuestro principal adversario, la nada, la socialización de la nada, el relativismo moral, tiene una dimensión europea y mundial. La Unión Europea debe ser la expresión de un conjunto de valores basados en las raíces cristianas.

4. La Federación en la vanguardia de este debate cultural. La actual tendencia dominante está provocando un miedo considerable, incluso pánico, en la defensa pública de las convicciones más profunda de muchas familias europeas. Una crisis de “valores”, en plural, siempre provoca una crisis de “valor”, en singular. La Unión Europea debe rearmarse para afrontar el futuro y el desafío de los adversarios de nuestra civilización. El diálogo sobre los valores entre los europeos y el diálogo transatlántico en valores constituyen una herramienta decisiva para nosotros. Estamos intentando posicionarnos en la vanguardia de este debate, no en la retaguardia, completamente conscientes de la tendencia dominante, que nos etiqueta fundamentalistas por el pensamiento y la defensa de nuestras convicciones más profundas. Queremos estar en la vanguardia, que es lo contrario de la resignación.

5. Nuestra Federación es nuestra principal contribución a una cultura de la vida. La Vida y el Derecho a la Vida son nuestras preocupaciones y nuestras ocupaciones, empezando por el embrión, que es " uno de nosotros". No estamos tratando de administrar fracasos, sino que queremos destacar éxitos como la vida, la familia, la maternidad y el matrimonio, todos ellos expresión de una cultura de la vida. Hay millones de lecciones de vida entre las familias europeas, que configuran nuestra principal referencia, a pesar de lo mucho que algunos tratan de ocultarlas, olvidarlas e incluso secuestrarlas.

6. La Federación tiene la intención de fortalecer la unidad de todos los grupos y organizaciones que defienden los mismos valores que nosotros. La unión es siempre la expresión de fortaleza moral. Por el contrario, la división, la fractura y la desunión son las mejores maneras de debilitar nuestros propios principios y convicciones. Queremos unir, reunir, curar heridas y superar las diferencias entre todos los que decimos que defendemos los mismos valores. Si defendemos los valores de nuestra civilización, que son universales, tenemos que dar ejemplo de cohesión y de unidad. Nuestra credibilidad depende de ello, y no tenemos derecho a no ser un ejemplo de la expresión de esta actitud. La cultura de la vida nos tiene que unir, a nivel nacional y europeo, y no separarnos, para que podamos unir a muchas personas que no comparten nuestras creencias.

7. La Federación es consciente de que no hay atajos en este desafío cultural, en esta crisis. Solo con un cambio de actitud personal, sólo con millones de cambios de actitudes personales respecto al derecho a la vida, vamos a enfrentarnos a esta crisis de valores que estamos viviendo. La vida no es cualquier don, la vida no es sólo un derecho. Es el don más preciado, es el derecho que tenemos a apreciar, valorar y defender con más entusiasmo y coraje. Sólo habrá auténticos proyectos políticos de regeneración y rectificación si hay millones de actitudes personales en defensa de la vida.

8. La Federación tiene la intención de crear una nueva corriente de opinión en el ámbito europeo. Somos conscientes de la incomparecencia cultural de nuestras convicciones y valores en los últimos decenios. También somos conscientes de las nuevas corrientes de opinión que están apareciendo en los países europeos en los extremismos. En algunos países, la extrema izquierda, y en otros, la extrema derecha. No formamos parte de la política partidaria, y mucho menos nos abrazamos a los extremismos. Sólo queremos acercarnos a la raíz de nuestra crisis. No queremos ir a los extremos, sino llegar a la raíz de lo que nos está pasando.

9. La Federación cree que el cambio comienza dentro de nosotros mismos. La Madre Teresa de Calcuta explicaba esto cuando le preguntaban dónde comienza el cambio. Cuando se enfrentaba a estas cuestiones, ella respondía: "Usted y yo”. Un cambio de actitud personal, millones de cambios de actitudes personales, un proyecto colectivo de regeneración que nosotros necesitamos, tienen que empezar por uno mismo, por nosotros mismos.

10. Nuestra Federación anima a las Instituciones de la Unión Europea a participar en el profundo debate cultural en que estamos inmersos, con el fin de fortalecer su propia identidad y su presencia en el mundo. La incomparecencia equivale a la derrota de nuestras raíces y a un progresivo debilitamiento de Europa y de la Unión, que necesitan defender con energía sus valores frente a las corrientes destructoras que nos invaden.