viernes, 3 de marzo de 2017

03/03 - Santos Emeterio y Celedonio, Mártires


La fuente más antigua que habla de estos dos mártires es el poeta Prudencio en el siglo IV, el cual, en el primer libro del Peristefanon, dice que en su tiempo no existían las actas del martirio porque estas habían sido destruidas a fin de que no existiese constancia alguna del mismo.
 Bien es verdad que el emperador Diocleciano, a inicios del siglo IV ordenó quemar los códices antiguos a fin de que no quedara constancia que sirviera de propaganda a los cristianos, pero quizás la razón aducida por Prudencio sea una excusa para explicar la falta de noticias ciertas sobre estos dos mártires. Sin embargo, por referencias orales, el poeta hace saber que los dos santos eran soldados, que abandonaron la milicia para seguir a Cristo y que fueron decapitados en una ciudad de la Hispania romana (de la que Prudencio no dice el nombre), pero que la llama “nuestra ciudad”. 
Cuenta además que durante la ejecución de la sentencia sobrevino el prodigio de que el anillo de uno y el pañuelo del otro volaran hacia el cielo, cosa que vio toda la muchedumbre que estaba presente. Sigue diciendo Prudencio que el sepulcro de los dos mártires era muy visitado y que en él se obraban milagros.

De estas sucintas notas se pueden deducir que los santos Emeterio y Celedonio padecieron martirio a finales del siglo III, durante la persecución contra los militares cristianos por parte de Galerio. Galerio ordenó matar a todos los soldados cristianos. Aunque Prudencio no cita el nombre de la ciudad en la que fueron martirizados, San Gregorio de Tours en el siglo VI, dice que el sepulcro estaba en la catedral de Calahorra (La Rioja). Esta noticia es confirmada por el Martirologio Jeronimiano que conmemora a estos dos santos el día 3 de marzo, cosa que asimismo hace el Calendario de la Iglesia Mozárabe, el Martirologio Romano y los demás martirologios históricos.

Pero la difusión del culto de estos dos santos trajo consigo un cierto enriquecimiento en cuanto a datos biográficos sobre ellos. Como se sabía que habían sido soldados pues lo dice Prudencio, se creyó que quizás fuesen legionarios y por una curiosa asociación de ideas, es por lo que se les llegó a atribuir relación con la ciudad de León, ya que allí, en León, existieron legiones romanas. Esto ya se dice en una homilía escrita en el siglo VIII en la cual, su autor confiesa cándidamente que no se explica cómo desde León pudieron irse a Calahorra estando esta ciudad tan lejos.

Pero la tradición siguió creciendo y así, una vez que los relacionaron con León, se dio un paso más. Como en León era venerado San Marcelo mártir de Tánger y se dice que San Marcelo tuvo doce hijos mártires, se llegó a decir que estos santos eran hijos de San Marcelo y hermanos entre sí.
 Los hagiógrafos antiguos tenían la costumbre de agrupar mediante relaciones familiares a los santos venerados en un mismo lugar y de ahí que se malinterpretase la mención de Prudencio que los llama: “mártires, hermanos en la fe”. Por eso se dice que ellos eran hermanos. Siguió creciendo por tanto la tradición y ya esta nueva ampliación de la misma la encontramos en el cronista Lucas de Tuy que vivió en el siglo XIII.

Lo que está claro es que los santos Emeterio y Celedonio son dos santos históricos, mártires, patronos de Calahorra, están sepultados en su catedral y en la ciudad se dice que en el arenal del río Cidacos fueron martirizados mediante decapitación.

Antonio Barrero


Fuente: www.preguntasantoral.es