sábado, 31 de diciembre de 2016

31/12 - Santa Columba, Virgen y Mártir


Columba era una joven hispana nacida en Caesaraugusta (actual Zaragoza), originaria de una familia noble y pagana, que emigró a las Galias por huir de la persecución de Valeriano. Ya era cristiana y temía verse obligada a sacrificar a los dioses. En Vienne fue bautizada y de allí marchó a Sens, donde sería martirizada con sólo 16 años de edad. Habiéndose presentado voluntariamente ante Valeriano, que estaba en Sens con motivo de un viaje a las Galias, éste le ofreció a un hijo suyo en matrimonio a cambio de apostatar. Como se negase tanto a aceptar el matrimonio como a sacrificar a los dioses, fue condenada a ser encerrada en una celda meretricia del anfiteatro (calabozo para prostitutas, donde también se violaba a las mujeres antes de llevarlas a la arena, pues la ley prohibía ajusticiar a una virgen).

Pero una osa escapó de su jaula y la protegió contra cualquier violencia. Así, un joven que entró para abusar de ella, se vio atacado por la osa y cuando Columba le ordenó dejarlo en paz y el animal la obedeció, él inmediatamente se convirtió y salió de allí. Entonces se dio orden de prender fuego a la celda para quemar a la joven y a la osa, pero una lluvia milagrosa extinguió las llamas. Sacada de allí, fue arrojada a una hoguera, pero de nuevo otra lluvia prodigiosa acabó con el peligro (entretanto, la osa había logrado huir al bosque). Finalmente, y tras un nuevo interrogatorio en que reafirmó su fe, Columba fue decapitada.

Existe una versión italiana que da a la mártir el nombre de Eporita, justificando que por su inocencia fuese luego llamada Columba. Los hagiógrafos que han estudiado el caso de esta Santa han sido unánimes al desechar este relato como fuente histórica, pero sí que la han identificado con una virgen de Sens que fue martirizada en el siglo III, por lo que es una persona real.

Su culto siempre ha sido muy importante: fue una de las mártires más célebres durante la Edad Media, aunque luego haya sido un tanto olvidada. Su culto estaba ya muy extendido por Francia y París en el siglo VII y hasta se menciona en la Vita Sancti Eligii que este Santo orfebre había hecho una urna de plata para ella.

El rey Clotario III mandó construir sobre su sepulcro en Sens la abadía Sainte-Colombe-lès-Sens, y San Lupo, que fue obispo de esta ciudad en el siglo VII, pidió ser sepultado junto a ella cuando falleció en 623. Otro obispo, Wessilone, en el año 853 consagró una nueva iglesia sobre este sepulcro y mandó envolver las reliquias de la Santa en un sudario de origen oriental. Éste, redescubierto en el siglo XIX, se venera en la catedral y es una tela preciosa. Aún se levantó una tercera iglesia sobre el sepulcro, por mandato del papa Alejandro II en 1164.

Hasta el año 1620 el cuerpo de la Santa fue venerado ininterrumpidamente en su sepulcro, pero los hugonotes lo profanaron y dispersaron, aunque se dice que algunas reliquias pudieron ser sustraídas y trasladadas a Roma. En 1792, la iglesia es destruida durante la Revolución Francesa. En 1803, lo que quedaba de las reliquias de la Santa, fue trasladado a la catedral, y fueron reconocidas canónicamente en 1853. Además de Francia, su culto está muy extendido también en España (en Cataluña, especialmente, como decía), Alemania e Italia, especialmente en Rímini, cuya catedral está intitulada a su nombre y posee la cabeza de la Santa, que llegó según la tradición traída por mar en manos de unos mercaderes de Sens, además de dos costillas y dos dientes que el obispo Castelli trajo desde Francia en 1581.

En la iconografía, aparece con una osa, sentada sobre una hoguera o portando una paloma, animal que alude a su nombre. Sin embargo, existen muchas otras Santas Columbas, muchas de ellas mártires de las catacumbas, por lo que el nombre podría ser añadido en muchas ocasiones por aquello de veni columba mea, aunque no es inverosímil que fuese un nombre de mujer frecuente en la Antigüedad. Es fácil confundirlas entre sí porque las que no son mártires de las catacumbas acaban llevando la paloma, aunque sólo la de Sens lleva la osa.

Medelen


Fuente: www.preguntasantoral.es